sábado, 8 de marzo de 2008

Somos un virus, podemos ser algo más?

Según las clasificaciones de civilización del astrónomo ruso Nikolai Kardashev nuestra civilización puede ser considerada de Tipo 0, una civilización que simplemente está empezando a aprovechar recursos planetarios, pero sin la tecnología y los recursos para controlarlos, extraemos combustibles fósiles y saqueamos el mundo de sus materias primas sin control real del perjuicio con que lo hacemos.

Si reflexionamos ahora mismo el ser humano es un virus que ha minado un cuerpo, la tierra, y que lo destruye sin control y sin una real conciencia colectiva de que esa destrucción lleva a la muerte a nuestro anfitrión y a los que lo parasitamos, algunos pueden vivir con la esperanza de que algunos pocos, puedan saltar a otro cuerpo para seguir llegando al clímax de la destrucción de anfitrión y parásito de forma eterna.

Es el ser humano capaz de evolucionar de tal forma que pueda comportarse como un parásito que convive con su portador creando un equilibrio que nos permita subsistir?

Ante una cuestión así se puede ser optimista y pensar que una conciencia colectiva despertará sobre el porcentaje suficientemente amplio de la humanidad como para que se establezca el cambio necesario.

Pero personalmente observando el crecimiento exponencial de los grandes núcleos sociales de la tierra, la falta de cultura en la mayoría de la población terrestre, así como en occidente se dio una evolución de las tecnologías basada en un crecimiento intelectual unificado por el acceso a la cultura mínima de la mayoría de la población escolarizada, esto no ocurre así en otras partes del mundo donde se están asumiendo las tecnologías sin que exista un paralelismo entre comprensión y evolución, y esto no solo entraña el hecho de la explotación de los productos contaminantes como coches y demás, con el perjuicio que supone para la naturaleza, también pone al alcance de la mano de estas generaciones no suficientemente ilustradas sobre la historia, evolución y ciencia de la humanidad productos tan peligrosos como la tecnología nuclear, láser, etc..

En definitiva el conocimiento parcial sobre la población mundial de las tecnologías sumado a nuestra manera de inhibirnos de aquello sobre lo que no queremos tener conciencia será el freno que no nos dejará evolucionar hasta el estatus de comensalismo.

Uno se siente pequeño e indefenso frente a ver venir una catástrofe sin saber como puede pararse, siempre queda la esperanza que la comunidad científica por suerte cada día mayor sea capaz de influir sobre la política y la económica haciendo así girar la tendencia por la que en estos momentos somos arrastrados.

Quizá algunos lectores les parezca que estas apreciaciones son exageradas y derrotistas, pero hay que pararse a observar lo que realmente ocurre, no solo en nuestro entorno más directo sino en lugares como Asia, África, donde las poblaciones van alcanzando lentamente nuestros niveles de capacidad de contaminar y destruir sin que el mal ejemplo nuestro sirva de mucho.

Es normal, la gente quiere tecnología, una vida más fácil, sumarse al afán de poseer cosas, televisión, coches, móviles, aires acondicionados, gas ciudad en las casas, etc..

Y ante eso, vamos a poder ecologizar a la sociedad? me temo que no, el futuro de la humanidad es el de la extinción, como el otras especies que existieron ya, por mucho que nos creamos intelectualmente mejor poblados que ellos.

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